Blog · Carta · 5 min de lectura

Qué debe tener una buena carta QR (y qué no)

Un PDF escaneado no es una carta digital. Estas son las claves para que el cliente elija mejor y pida más.

29 de septiembre de 2026

Que se abra al momento

Nadie espera a que cargue una carta con cobertura justa en una terraza. Tiene que abrirse en un segundo, sin descargar nada y sin pedir registrarse.

Que se lea en el móvil, no un PDF

La carta en PDF obliga a ampliar y arrastrar, no se traduce y no se puede buscar. Una carta pensada para el móvil tiene secciones, letra grande, fotos y precios claros.

Que explique los platos

El cliente pide lo que entiende. Una frase de qué es el plato, cómo se come y qué lleva vende más que el mejor nombre. Y las fotos reales, con buena luz, hacen el resto.

Que hable su idioma

El turista no debería tener que adivinar qué es un «salmorejo». La carta tiene que ponerse sola en su idioma, con los alérgenos en sus nombres oficiales y, a ser posible, el precio también en su moneda.

Que esté siempre al día

Un plato agotado, un precio nuevo o el menú del día tienen que cambiarse en un minuto desde el móvil, y verse al instante en todas las mesas.

Lo que sobra

  • Pedir descargar una aplicación.
  • Pedir datos personales para ver la carta.
  • Pantallas de publicidad antes de los platos.
  • Tantos botones e iconos que no se sabe dónde tocar.

Y el papel, para quien lo pida

Hay clientes que prefieren la carta de siempre. Tener unas cuantas impresas (y al día) es parte de un buen servicio.

En Wedonic: La carta QR de Wedonic

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